Todo acerca de mí – Yo podría hacer esto muy aburrido o muy interesante. Supongo que depende de usted decidir qué he logrado.
Yo nací en Morristown (no es una ciudad que figuraba en la base de datos de Ecuador hasta que llegué yo), New Jersey, soy el mayor de cinco hijos. Pasé la mayor parte de mi vida en Nueva Inglaterra, crecí en Connecticut hasta que me uní a la Fuerza Aérea y luego elegí Cape Cod, Massachusetts, como mi hogar luego de asistir a la boda de un amigo militar. Un año después conocí a mi esposa Meg. Juntos tuvimos un hijo, Gregorio, que vive en el Alto Manhattan, Nueva York y ha pasado la mayor parte de su vida laboral en la industria de restaurantes.
Mis intereses y aficiones son la jardinería, el cultivo de bonsái, la carpintería, soy ávido lector (sobre todo de ciencia-ficción y fantasía), practicante de Thai Ji Quan, asientos tejidos, bordados, una gran variedad de animales de compañía (nuestros reptiles superaron la expectativa de vida publicada , y todavía están tratando activamente de hacer bebés), voluntario regular de los servicios humanos trabajando con menores en situaciones de riesgo (dando amparo y protección a un número de ellos), donante de 3 galones de sangre y voluntario dedicado al cuidado de perros o gatos en refugios locales.
Mis ocupaciones son tan variadas e interesantes así como mis intereses personales. Durante mi servicio militar yo era un supervisor técnico de sistemas de armas de aviones de guerra de turno estacionados en Inglaterra (mi suerte – era la guerra con Vietnam), con funciones temporales en Alemania y Libia (antes de que Ghadafi se hiciera cargo). Luego pase siete años trabajando como albañil colocando ladrillos, 16 años como carpintero de barcos, 7 años en la fabricación de equipos para tablas de surfeo de vela, 7 años en el desarrollo y fabricación de dispositivos médicos de fibra óptica y de vuelta al barco por otros 5 años de carpintería con uno que otro trabajo de la lona tirado, donde mi vivaz imaginación, creatividad, capacidad de realizar tareas múltiples y mano de obra rápida, me ganaron la amistad, alabanza, confianza y respeto de todos mis clientes.
Cuando Meg muró de cáncer de pulmón después de casi 40 años juntos, Yo ya no sentía la necesidad de permanecer en Cape Cod y un año mas tarde, después de mucho examen de internet y conciencia, me retiré a Cuenca, Ecuador. Como un cliente regular de la Noche Gringa conocí a bien y Lauro y cuando llegó la oportunidad me convertí en socio en Di Bacco Restaurant, para el deleite de todos. Al igual que en todas mis carreras anteriores entré sin ninguna experiencia para basar mi envolvimiento, pero mis habilidades innatas para adaptarme y aprender y un deseo de triunfar me son un buen presagio (así me dicen). Apesar de mi limitada habilidad de hablar el español he desarrollado un grupo de leales amigos de gran alcance, quienes tratan de entender el inglés tan difícil como de yo entender el español.
Así que venga a Di Bacco, hágame preguntas, sea curioso y disfrute de lo mejor de la comida italiana en una noche relajante y un ambiente confortable.


